domingo, 28 de febrero de 2010

MATILDE URRUTIA

Una de mis asignaturas pendientes es la lectura de las Biografías de aquellos autores a los que de alguna manera admiro como por ejemplo Pablo Neruda. También soy consciente de que uno no puede leer todo aquello que le gustaría pero no es menos cierto lo importante que para conocer bien la obra de un autor es necesario adentrarse en su vida.

De Matilde sabía que fue la mujer de Pablo y que tenía un libro publicado cuyo título “Mi vida junto a Pablo Neruda “no he leído.

El pasado sábado Manuel Vicent despertó mi interés en un artículo titulado “El corazón convulso de Pablo Neruda” en el cual nos hablaba de este amor entre el poeta y la estudiante de canto a la que conoció en 1946 estando casado con Delia del Carril, esa estudiante era Matilde Urrutia. Ese amor lo vivieron mediante cartas, citas y viajes paralelos por Argentina, México y Europa. Matilde seguía desde la sombra -nos cuenta Vicent -a Neruda y su esposa pudiendo incluso viajar en el mismo tren en distintas clases e inscribirse en otro hotel en la misma ciudad para concertar encuentros aparentemente fortuitos. Un verano que consiguieron estar solos en Capi simularon que los casaba la luna llena, un juego romántico que duró hasta 1955 en que este amor fue descubierto esfumándose entonces Delia y Matilde ocupó el corazón del poeta. Ella le procuró la inspiración de “Los versos del Capitán “tal vez su mejor libro.

Libro que casualmente tuve en mis manos no hace mucho y finalmente me decidí por Ángel González para un regalo es que por el mismo precio Ángel regalaba más poesía.

Vicent sigue contando que cuando esta pasión sumergida entre Pablo y Matilde salió a la luz llegó para los amantes una felicidad estable hasta que un día esta sorprendió a Pablo en la cama con su sobrina Alicia Urrutia de 25 años, que la pareja tenía de criada. Matilde la echó de casa y forzó a su marido a salir de Chile yendo a Francia hasta que cayó enfermo quedando postrado en Isla Negra a la espera de las cartas de Matilde .Hoy yacen juntos Pablo y Matilde en Isla negra quedando para nosotros sus poemas muchos de ellos inspirados en esta mujer.


Es curioso leer esta confesión de Matilde Urrutia: “Ésa ha sido una característica en mi vida: todo llegaba a mi destino sin que yo lo buscara”.

Y uno no podría afirmar que Urrutia no buscara el amor del poeta; pero queda tras la lectura de este llevadero libro la idea de que le costó decidir entre el romance apasionado sin compromiso, ni futuro, y la entrega total.

Es muy bella la página que escribió esta chilena, cuyo nombre había quedar estampado por siempre en celebradas poesías de Neruda:

“…Por fin llegó el día de nuestra partida. Pablo se había ido el día anterior a Nápoles. Era mi última noche en Roma, estaba muy nerviosa, llena de inquietudes, desembarcaría en terrenos desconocidos, eran muchas las cosas que tenía que aprender y, sobre todo, mi amor tenía que ser de absoluta entrega, desprovisto de todo orgullo, ¿sería yo capaz de continuar este camino? En estos pensamientos el tiempo se detenía y yo me preguntaba si de verdad estaba aquí, renunciando a todo, y veía con espanto que una parte de mí seguía agazapada detrás de un muro ciego y luchaba por salvar mi independencia, mi identidad individual. Reconocía los signos de una pasión, de una búsqueda, de una loca intensidad que me atraía irresistiblemente, pero, ¿sería yo capaz de responder a la exigente demanda que se me hacía con la misma intensidad y fuerza que necesitábamos para unirnos en una de las relaciones más delicadas, más deliciosamente hermosas, el amor?

Matilde Urrutia renunció a todo para seguir a Neruda hasta el fin de sus días. Y entre las renuncias estaba la de “padecer” el Chile de mediados de los cincuenta. “¿Qué he venido yo a hacer a este país de mierda?”, confiesa haber exclamado al arribar a Santiago junto a su amante. Y relata, a continuación, la reacción furiosa de Neruda. “¡Este país de mierda es el suyo!”, le contestó enérgicamente el poeta y con alguna muestra de violencia.

Cualquiera que ame intensamente a su patria, sea cual fuere ésta, comprende la indignación de Neruda. Porque nadie tenga duda de esto: El gran amor de Neruda no fue el amor a una mujer, ni el amor a una causa de elevado humanismo. El gran amor de Pablo Neruda fue, por sobre todas las cosas, su Chile.

Finalmente un poema de esos versos del Capitán:

TUS MANOS

Cuando tus manos salen,

Y amor, hacia las mías,

Qué me traen volando?

Por qué se detuvieron en mi boca,

De pronto,

Por qué las reconozco

Como si entonces antes,

Las hubiera tocado,

Como si antes de ser

Hubieran recorrido

Mi frente, mi cintura?

Su suavidad venía

Volando sobre el tiempo,

Sobre el mar, sobre el humo,

Sobre la primavera,

Y cuando tú pusiste

Tus manos en mi pecho,

Reconocí esas alas

De paloma dorada,

Reconocí esa greda

Y ese color de trigo.

Los años de mi vida

Yo caminé buscándolas.

Subí las escaleras,

Crucé los arrecifes,

Me llevaron los trenes,

Las aguas me trajeron,

Y en la piel de las uvas

Me pareció tocarte.

La madera de pronto

Me trajo tu contacto,

La almendra me anunciaba

Tu suavidad secreta,

Hasta que se cerraron

Tus manos en mi pecho

Y allí como dos alas

Terminaron su viaje.




domingo, 14 de febrero de 2010

EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY...¿PORNOGRAFÍA Y OBSCENIDAD?

Antes de comenzar quiero dar las gracias al "Club de Lectura de Calatayud"por despertar mi memoria de adolescente en la cual dormía desde hace años el título de esta maravillosa obra de D.H.Lawrence.
Las tres últimas décadas del S.XIX y las tres primeras del XX presenciaron un notable aumento de la libertad sexual para ambos sexos.Ante esta revolución sexual hubo tres reacciones literarias diferentes:la realista o revolucionaria,la sentimental o galante y la escuela de la fantasía.D.H.Lawrence pertenece a la revolucionaria,estaba destinado a ser un autor de gran controversia ya que decidió tratar directa y cándidamente las relaciones sexuales humanas,siendo por ello duramente censurado.
"El amante de Lady Chatterley" es una apología del equilibrio mente-cuerpo.Para el autor,el cuerpo es la vida de sensaciones y emociones reales.Las emociones se producen en el cuerpo aunque luego sean procesadas por la mente por tanto esta obra no es otra cosa que un decidido intento por parte de su autor de situar el cuerpo al mismo nivel que el intelecto como medida de salvación de una civilización que,en su opinión,estaba totalmente degradada.
Este proceso de salvación del mundo por medio de la resurección del cuerpo está simbolizado en la novela en el proceso de formación de Connie,la protagonista, quien descubre a través del sexo su propia identidad.
Connie está casada con Clifford el cual quedó paralítico en la Guerra y por tanto ambos están dedicados por completo a la vida mental de Clifford,a la composición de sus obras literarias y a las asiduas reuniones de un grupo de amigos.
El cuerpo maltrecho de Clifford representa una herida que va más allá de lo corporal,es también una herida espiritual.

D.H.LAWRENCE
Connie se mira al espejo y descubre su propia corporeidad.El resultado es para ella desolador,cada una de las partes de su cuerpo están desgastadas y apagadas debido a su "renunciación",renunciación al sexo,fruto de sus existencia intelectual.
Un día paseando por el bosque encuentra al guardabosques Mellors desnudo de cintura para arriba ,allí Connie de alguna manera cruza el umbral que separa el mundo intelectual del corporal y comienza su iniciación.
"Connie permanecía completamente quieta,en una especie de ensueño.Luego se extremeció,al sentir su mano avanzar a tientas,con una torpeza extraña y vacilante,entre su ropa.Sin embargo,la mano sabía desvestirla donde quería;lenta,cuidadosamente,retiró la fina funda de seda hacia los pies.Luego,con un estremecimiento de exquisito placer,le rozó su cuerpo cálido y suave,y depositó un beso fugaz en el ombligo.Y tuvo que entrar en ella en seguida,entrar en la paz de la tierra de su cuerpo dulce e inmóvil.Fue un instante de pura paz para él esta penetración en el cuerpo de la mujer".

Connie se escapa una y otra vez del mundo mental de su casa en Wragby para unirse físicamente al guardabosques Mellors.Los dos primeros encuentros no son satisfactorios,la actividad y el orgasmo son sólo de Mellors,Connie no consigue ningún placer sino que es totalmente pasiva.Sin embargo,en el tercer encuentro,dentro de la cabaña.los protagonistas llegan a un orgasmo simultáneo,desapareciendo la antigua Connie para dejar paso a una mujer diferente.
Ambos an conseguido la conexión,la consciencia de sus cuerpos y con ello "la ternura".
Lawrence fue tratado de pornógrafo por este libro pero personalmente pienso que es un "Tratado del amor y de la ternura"y no sólo encontramos la historia de amor entre Connie y Mellors sino una lucha de clases entre los obreros que trabajan duramente la mina y sus jefes,entre lso criados y la clase aristocrática ,la lucha entre lo intelectual y aburrido representado por Clifford y lo salvaje y natural representado por Mellors.No perderos los consejos y la conversación del padre de Connie con el Guardabosques,entre otras cosas se alegra de que el hombre haya disfrutado haciendo el amor con su hija "eso quiere decir que viene de buena cepa"no se enfada por la diferencia de clases entre ambos.



martes, 9 de febrero de 2010

EL PATITO FEO ...A LOS QUE LLEVAN UN CISNE EN SU INTERIOR

"Se sintió muy dichoso por todas las penas y adversidades que había pasado:ahora valoraba en su justa medida su ventura,toda la belleza que le saludaba.Y los grandes cisnes nadaban en torno a él rozándolo con el pico".
De vez en cuando abro mi libro de cuentos de Hans Christian Andersen para reencontrarme con "La Familia feliz","La Princesa y el Guisante""La Sirenita" y "El soldadito de Plomo" entre otros. Pero desde niño tengo debilidad por "El Patito Feo"creo que fue sino el primero uno de los primeros libros de cuentos que alguien de la familia que he olvidado me regaló.En ese mismo libro acompañaban a mi querido patito "Los músicos de Bremen"y "Las aventuras de un soldado de Napoleón".Recuerdo que cada página de texto era acompañada por otra con dibujos en blanco y negro.Yo muy pequeño entonces para saber que con el tiempo adoraría la lectura me dedicaba a observar esos dibujos y a leer las pocas palabras que decían sus personajes.

Me daba mucha pena ver al patito feo maltratado por sus hermanos e incluso por su madre y caminaba a su lado por el mundo de la incomprensión.A veces los que de alguna manera hemos sido diferentes siempre hemos soñado en convertirnos en cisne aunque hubieramos nacido entre patos.
A veces cuando me siento orgulloso de alcanzar una meta tras un largo esfuerzo pienso en mi querido patito y en Andersen:
"Era demasiado feliz,pero no sentía orgullo,pues un buen corazón jamás es orgulloso"

domingo, 7 de febrero de 2010

ODA Y GERMINACIONES

Pensaba qué escribir en mi Blog: dudaba si hacerlo sobre mi cuento favorito de la infancia: “El patito feo” o sobre las dos últimas películas vistas “El Río” de Jean Renoir y “La Escapada” de Dino Risi pero ayer este maravilloso poema de Pablo Neruda uno de mis poetas favoritos junto a Antonio Machado, me fue regalado y creo que para aquellos que aún creemos que el verdadero motor que impulsa la vida es el amor bien vale la pena leer detenidamente este poema.

Cuanto me gustaría poseer un inmenso almacén de palabras para igual que los grandes poetas poder seleccionarlas y combinarlas en poemas como este con el que nos obsequia Pablo Neruda.


ODA Y GERMINACIONES


I El sabor de tu boca y el color de tu piel,

Piel, boca, fruta mía de estos días veloces,

Dímelo, fueron sin cesar a tu lado

Por años y por viajes y por lunas y soles

Y tierra y llanto y lluvia y alegría

O sólo ahora, sólo

Salen de tus raíces

Como a la tierra seca el agua trae

Germinaciones que no conocía

O a los labios del cántaro olvidado

Sube en el agua el gusto de la tierra?

No sé, no me lo digas, no lo sabes.

Nadie sabe estas cosas.

Pero acercando todos mis sentidos

A la luz de tu piel, desapareces,

Te fundes como el ácido

Aroma de una fruta

Y el calor de un camino,

El olor del maíz que se desgrana,

La madreselva de la tarde pura,

Los nombres de la tierra polvorienta,

El perfume infinito de la patria:

Magnolia y matorral, sangre y harina,

Galope de caballos,

La luna polvorienta de la aldea,

El pan recién nacido:

Ay todo de tu piel vuelve a mi boca,

Vuelve a mi corazón, vuelve a mi cuerpo,

Y vuelvo a ser contigo

La tierra que tú eres:

Eres en mí profunda primavera:

Vuelvo a saber en ti cómo germino.

II

Años tuyos que yo debí sentir

Crecer cerca de mí como racimos

Hasta que hubieras visto cómo el sol y la tierra,

A mis manos de piedra te hubieran destinado

Hasta que uva con uva hubieras hecho

Cantar en mis venas el vino.

El viento o el caballo

Desviándose pudieron

Hacer que yo pasara por tu infancia,

El mismo cielo has visto cada día,

El mismo barro del invierno oscuro,

La enramada sin fin de los ciruelos

Y su dulzura de color morado.

Sólo algunos kilómetros de noche,

Las distancias mojadas

De la aurora campestre,

Un puñado de tierra nos separó, los muros

Transparentes

Que no cruzamos, para que la vida,

Después, pusiera todos

Los mares y la tierra

Entre nosotros, y nos acercáramos

A pesar del espacio,

Pasó a paso buscándonos,

De un océano a otro,

Hasta que vi que el cielo se incendiaba

Y volaba en la luz tu cabellera

Y llegaste a mis besos con el fuego

De un desencadenado meteoro

Y al fundirte en mi sangre, la dulzura

Del ciruelo salvaje

De nuestra infancia recibí en mi boca,

Y te apreté a mi pecho

Como si la tierra y la vida recobrara.

III

Mi muchacha salvaje, hemos tenido

Que recobrar el tiempo

Y marchar hacia atrás, en la distancia

De nuestras vidas, beso a beso,

Recogiendo de un sitio lo que dimos

Sin alegría, descubriendo en otro

El camino secreto

Que iba acercando tus pies a los míos,

Y así bajo mi boca

Vuelves a ver la planta insatisfecha

De tu vida alargando sus raíces

Hacia mi corazón que te esperaba.

Y una a una las noches

Entre nuestras ciudades separadas

Se agregan a la noche que nos une.

La luz de cada día

Su llama o su reposo

Nos entregan, sacándolos del tiempo,

Y así se desentierra

En la sombra o la luz nuestro tesoro,

Y así besan la vida nuestros besos:

Todo el amor en nuestro amor se encierra:

Toda la sed termina en nuestro abrazo.

Aquí estamos al fin frente a frente,

Nos hemos encontrado,

No hemos perdido nada.

Nos hemos recorrido labio a labio,

Hemos cambiado mil veces,

Entre nosotros la muerte y la vida,

Todo lo que traíamos

Como muertas medallas

Lo echamos al fondo del mar,

Todo lo que aprendimos

No nos sirvió de nada:

Comenzamos de nuevo,

Terminamos de nuevo

Muerte y vida.

Y aquí sobrevivimos,

Puros, con la pureza que nosotros creamos,

Más anchos que la tierra que no pudo extraviarnos,

Eternos como el fuego que arderá

Cuanto dure la vida.

IV

Cuando he llegado aquí se detiene mi mano.

Alguien pregunta: Dime por qué, como las olas

En una misma costa, tus palabras

Sin cesar van y vuelven a su cuerpo?

Ella es sólo la forma que tú amas?

Y respondo: mis manos no se sacian

En ella, mis besos no descansan,

Por qué retiraría las palabras

Que repiten la huella de su contacto amado,

Que se cierran guardando

Inútilmente como en la red el agua,

La superficie y la temperatura

De la ola más pura de la vida?

Y, amor, tu cuerpo no sólo es la rosa

Que en la sombra o la luna se levanta

O sorprendo o persigo.

No sólo es movimiento o quemadura,

Acto de sangre o pétalo del fuego,

Sino que para mí tú me has traído

Mi territorio, el barro de mi infancia,

Las olas de la avena,

La piel redonda de la fruta oscura

Que arranqué de la selva,

Aroma de maderas y manzanas,

Color de agua escondida donde caen

Frutos secretos y profundas hojas.

Oh amor tu cuerpo sube

Como una línea pura de vasija

Desde la tierra que me reconoce

Y cuando te encontraron mis sentidos

Tú palpitaste como si cayeran

Dentro de ti la lluvia y las semillas!

Ay que me digan cómo

Pudiera yo abolirte

Y dejar que mis manos sin tu forma

Arrancaran el fuego a mis palabras!

Suave mía, reposa

Tu cuerpo en estas líneas que te deben

Más de lo que me das en tu contacto,

Vive en estas palabras y repite

En ellas la dulzura y el incendio,

Estremécete en medio de sus sílabas,

Duerme en mi nombre como te has dormido

Sobre mi corazón, y así mañana el

Hueco de tu forma

Guardarán mis palabras

Y el que las oiga un día recibirá una ráfaga

De trigo y amapolas:

Estará todavía respirando

El cuerpo del amor sobre la tierra!

V

Hilo de trigo y agua

De cristal o de fuego,

La palabra y la noche,

El trabajo y la ira,

La sombra y la ternura

Todo lo has ido poco a poco cosiendo

A mis bolsillos rotos

Y no sólo en la zona trepidante

En que amor y martirio son gemelos

Como dos campanas de incendio,

Me esperaste, amor mío,

Sino en las más pequeñas

Obligaciones dulces.

El aceite dorado de Italia hizo tu nimbo,

Santa de la cocina y la costura,

Y tu coquetería pequeñuela,

Que tanto se tardaba en el espejo,

Con tus manos que tienen

Pétalos que el jazmín envidiaría

Lavó los utensilios y mi ropa,

Desinfectó las llagas.

Amor mío, a mi vida

Llegaste preparada

Como amapola y como guerrillera:

De seda el esplendor que yo recorro

Con el hambre y la sed

Que sólo para ti traje a este mundo,

Y detrás de la seda

La muchacha de hierro

Que luchará a mi lado.

Amor, amor, aquí nos encontramos.

Seda y metal, acércate a mi boca.

VI

Y porque Amor combate

No sólo en su quemante agricultura,

Sino en la boca de hombres y mujeres,

Terminaré saliéndoles al camino

A los que entre mi pecho y tu fragancia

Quieran interponer su planta oscura.

De mí nada más malo

Te dirán, amor mío

De lo que yo te dije.

Yo viví en las praderas

Antes de conocerte

Y no esperé el amor sino que estuve

Acechando y salté sobre la rosa.

Qué más pueden decirte?

No soy bueno ni malo sino un hombre,

Y agregarán entonces el peligro

De mi vida, que conoces

Y que con tu pasión has compartido.

Y bien, este peligro

Es peligro de amor, de amor completo

Hacia toda la vida, hacia todas las vidas,

Y si este amor nos trae

La muerte o las prisiones,

Yo estoy seguro que tus grandes ojos,

Como cuando los beso

Se cerrarán entonces con orgullo,

Con doble orgullo, amor,

Con tu orgullo y el mío.

Pero hacia mis orejas vendrán antes

A socavar la torre

Del amor dulce y duro que nos liga,

Y me dirán: "Aquella

Que tú amas,

No es mujer para ti,

Por qué la quieres? Creo

Que podrías hallar una más bella,

Más seria, más profunda,

Más otra, tú me entiendes, mírala qué ligera,

Y qué cabeza tiene,

Y mírala cómo se viste

Y etcétera y etcétera".

Y yo en estas líneas digo:

Así te quiero, amor, amor,

Así te amo, así como te vistes

Y como se levanta

Tu cabellera y como

Tu boca se sonríe,

Ligera como el agua

Del manantial sobre las piedras puras,

Así te quiero amada.

Al pan yo no le pido que me enseñe

Sino que no me falte

Durante cada día de la vida.

Yo no sé nada de la luz, de dónde

Viene ni dónde va,

Yo sólo quiero que la luz alumbre,

Yo no pido a la noche

Explicaciones,

Yo la espero y me envuelve,

Y así tú, pan y luz

Y sombra eres.

Has venido a mi vida con lo que tú traías,

Hecha

De luz y pan y sombra te esperaba,

Y así te necesito,

Así te amo,

Y a cuantos quieran escuchar mañana

Lo que no les diré, que aquí lo lean,

Y retrocedan hoy porque es temprano

Para estos argumentos.

Mañana sólo les daremos

Una hoja del árbol de nuestro amor, una hoja

Que caerá sobre la tierra

Como si la hubieran hecho nuestros labios,

Como un beso que cae

Desde nuestras alturas invencibles

Para mostrar el fuego y la ternura

De un amor verdadero.


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