jueves, 19 de septiembre de 2013

THEY WERE EXPENDABLE -No eran Inprescindibles- John Ford


 "He vuelto al hogar desde el mar.Ahora sólo pienso en descansar".
  Que poquito se habla de esta magnífica película de John Ford rodada en el año 1945 y ambientada en Las islas Filipinas en los comienzos de la IIG.M para los Estados Unidos tras el ataque japonés a Pearl Harbor.Una joya para los amantes del cine bélico pero...cuidado Ford era diferente y ante todo un gran humanista hasta en el lado de ver la guerra y con esta película pretende rendir un homenje a ese soldado desconocido que muere lejos de su hogar por encima de hazañas heroicas.
Su biografo Lindsay Anderson señaló al genio irlandés que esta era una de sus películas que más le gustaban y este le respondió que no recordaba de que película se trataba.Dias después Ford le envíaba una nota en la cual decía:"Por cierto he visto esa película y sí,no quedó nada mal".


John Wayne  en el papel del Lt.Rusty Ryan en su línea, igual monta a caballo que es Capitán de una lancha torpedera  pero para mi un desconocido Robert Montgomery en el papel de Teniente Coronel John Brickley está inconmensurable al mando de los hombres que forman la tripulación de esas seis lanchas torpederas que intentan frenar el inevitable avance japonés en las Filipinas.
Dicen que por exigencia de la productora no podía faltar una historia de amor protagonizada por la guapísima Donna Reed en el papel de la Teniente enfermera Sandy Davyss y el díscolo John Wayne.
 Comienza la película con una demostración ante los Generales de la Armada de lo que las lanchas torpederas de John Brickley pueden hacer ;pero estos piensan que la guerra sólo se puede ganar con grandes barcos y deciden utilizar estas para llevar el correo ante el enfado de Brickley y sobre todo de Rusty que se pondrá a rellenar una papeleta para ser trasladado a un Acorazado pero Brickley le dice:¿Que prefieres las condecoraciones o trabajar en equipo?.Y es que todos los componentes de esas lanchas torpederas son una familia desde los más jóvenes casi unos niños que brindan con leche hasta los más veteranos siempre dispuestos  a enseñar y ayudar.
 

 Y de esta constante lección de humanidad no quedarán exentos los Oficiales,siempre preocupados por sus hombres a los que no abandonaran en ningún momento ni en las peores situaciones del combate.
El Capitán Rusty ingresa en el hospital pese a su voluntad y allí conoce a la Teniente Sandy la enfermera que en un juego de miradas ,un hermoso baile y la maestría de Ford es suficiente para ver la atracción que sienten ambos.Posteriormente Sandy será invitada a una romántica cena con los Oficiales compañeros de Rusty con las voces de sus hombres cantando para que la velada sea inolvidable y al final quedarán solos en la oscuridad tras apagar el cocinero las velas para que todo sea iluminado por la intensidad de la mirada de sus ojos.No hay besos,ni abrazos solamente una llamada telefónica de despedida posteriormente y acabará la historia de amor,están en guerra y sus caminos deberán separarse y nunca sabremos si estos se volvieron a juntar si sobrevivieron a la guerra.

Detalles fordianos como el funeral sin sacerdote que el propio Rusty ha de oficiar por dos de sus hombres muertos en combate:
"Un buen soldado debe tener su funeral,es un tributo a su forma de vida,una escolta,un pelotón que dispare y envuelto en la bandera en la que ha servido y por la que ha muerto".
Me gusta y de alguna manera envidio el patriotismo de Ford y en esta no sólo las canciones de sus protagonistas,también ese amor por la Bandera- de la que se nos ofrecen varios primeros planos cuando es salvada de las lanchas destruidas en combate-  y por su país que demuestran todos sus protagonistas.
 Para terminar esa famosa secuencia donde Donna Reed y John Wayne bailan con sus miradas. ).


5 comentarios:

abril en paris dijo...

No recuerdo si la he visto, casí estoy por afirmar que sí porque las veia todas con mi padre ya que adoraba a John Wayne y más dirigido por el maestro Ford, por esa razón me gustaria recuperarla.
De todos modos no es mi tema preferido aunque él resultaba perfecto vestido de uniforme.

Saludos Yuri

Marcos Callau dijo...

Pues otra de las de Ford que tengo pendientes. La verdad es que la lista engorda, preocupantemente. Abrazos dominicales.

Yuri Zhivago dijo...

Seguramente Abril si pudiera elegir un personaje para una próxima vida en mi lista figuraría John Wayne y seguramente hoy resulte políticamente incorrecto pero me encanta desde su forma de apoyarse en la barra de un bar y abrir una botella de Whisky hasta la manera de arrastrar por los pelos a Maureen O´Hara en El Hombre Tranquilo.
Saludos

Yuri Zhivago dijo...

De vez en cuando Marcos te recomiendo una dosis de Ford como terapia.Se olvidan todos los males.
Saludos.

cristal00k dijo...

Wayne, más que un actor, es ya un 'arquetipo' en el que se refleja una forma muy particular, para algunos trasnochada... de abordar lo masculino que nunca dejará de existir, porque la bonhomía siempre tendrá público :)

Y Ford, de los más grandes (o quizás 'el más') en el fondo, un neo-romántico al que adoro. No recuerdo haberla visto, pero seguro que me gustará si la ´pillo'.

Sigo por aquí, curioseando. Abrazo, Yuri.

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